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domingo, 19 de agosto de 2012

Encuentro Nocturno

Aquí les dejo para que lean una historia que realicé con Joaquín Panigatti Bustelo, Felipe Amado, Gonzalo Bravo para Lengua:
El se despertó, miró a su alrededor, había papeles por todos lados, el piso estaba mojado, miró arriba, la luz le cegó por un momento. Se frotó los ojos, se levantó no recordaba nada, literalmente no tenía recuerdo alguno de quien es, donde está, ni que había pasado. Él frotó su nuca, sintió una sensación húmeda, y para agradable. Lentamente, descendió su mano al frente de su cara, sangre . Re ubicó su mano unos centímetros más arriba de su nuca, buscando la herida de la cual provenía dicho sangrado. Un dolor punzante recorrió su cuerpo cuando tanteó un corte en su coronilla. Miró al espejo en frente suyo, el cual estaba empañado, con su mano limpia desempaño el espejo y miró a su propio reflejo en sus ojos y recordó...
Todo ocurrió en septiembre, él despertó, justo como antes, estaba aterrado por un estruendo que se escuchaba a la distancia, estaba rodeado por gente que conocía, pero sentía afecto por ellos. Todos formaban parte del gobierno, tanto como él. Una voz proveniente del cielo (El cual no estaba a la vista) retumbó, perturbando el silencio, y despertando a todo a su alrededor, la gente estaba confundida. Y la voz dijo " Queridos integrantes del gobierno de este gran mundo nuestro, lamento informarles que la raza humana como la conocemos, está prácticamente extinta, ustedes son los únicos especímenes que se mantienen con vida. Ustedes 100 fueron elegidos de los cuerpos del gobierno con mayor jerarquía del mundo, y han sido preservados en este domo..." Las luces se prendieron , estaba en un lugar de grandes dimensiones, el cielo no estaba a la vista, la voz continuó "... para que la tierra sea repoblada, el domo permanecerá cerrado hasta que esté confirmado que la salida sea segura, por favor disfruten su estadía ene el domo 2."
Allí su recuerdo terminó, limpió su cabeza, eliminando los restos de sangre. Se dirigió a la puerta, tomó aire, y abrió la puerta. Estaba dentro del domo. Sus edificios estaban en ruinas y sus calles estaban desoladas, no había alma alguna a la vista. En el horizonte se divisaba el fin del domo, donde el extraño material del que estaba hecho se juntaba con la tierra. De repente, la voz de un joven gritando se escuchó, pero sus alaridos eran extraños. Este gritaba una cifra, un número, el gritaba y movía los brazos en dirección a el hombre. "¡20!",¡20!, encontré el artefacto!". El agitaba un aparato plano, que se agarraba con una mano sin mucho esfuerzo. Era de color blanco y su pantalla desplazaba opciones que el no entendía. Al ver ese artefacto recordó...
 En el domo perdieron sus nombres, los cuales fueron reemplazados por números, que marcaban su jerarquía dentro del domo. Algunos se quedaron solos, protegiendo con sus almas las pocas raciones que poseían, otros se aliaron. Recordó como él se había juntado con un joven político, un magnate en su campo, su nombre era 32. Luego recordó su propio nombre, el 20. En el domo, se les explicó que sólo había una forma de salir: el artefacto, este estaba en posesión del número 1, y era la llave para el escape en caso de una emergencia. Recordó que antes de haberse desmallado misteriosamente, él le había pedido a 32 que recupere el artefacto, como sea posible. Por la sangre que manchaba las ropas, sabía que sus medios no fueron pacíficos. "El fin justifica los medios" explicó 32.
 Cuando 32 estaba lo suficientemente cerca como para establecer una conversación, 20 le preguntó a 32 como lo había conseguido... 32 prefirió no responder. 32 le entregó el artefacto a 20. Y en seguida, se dirigieron al punto límite más cercano del domo. Al alcanzar la pared, 20 colocó dicho artefacto en un punto al azar sobre la pared del domo. Unos momentos después de que  20 lo pusiese sobre la pared, una luz cegadora, envolvió al artefacto. A medida que la luz blanca disminuía, una aparente abertura se abrió en la pared. 32 y 20 pasaron al otro lado, fuera del domo. Pisaron verdadera tierra luego de tanto tiempo. Y del otro lado, 20 retiró el artefacto flotante de donde, anteriormente, había una pared.
 Vieron lo que los rodeaba, era desierto, no había pasto ni ningún otro tipo de vegetación. Lo único que quedaba era tierra, simple y pura tierra, y nada más. Se dieron cuenta de que estaban en lo cierto, estaban en presencia del fin de la vida en el resto de la Tierra. Allí miraron al cielo luego de tanto tiempo pero por causa de las nubes pesadas y abundantes, el Sol no se mostraba. De pronto, se escucharon un sonido agudo, creciente. Eran flechas, las cuales viajaban a una gran velocidad y se incrustaron bruscamente en los pechos de 20 y 32, los cuales cayeron en la tierra seca que los rodeaba, esto les provocó la muerte al instante. Dos siluetas negras se acercaron a los cuerpos, unas pinzas negras se aferraron a los hombros de los fallecidos y los arrastraron  hacia el horizonte dejando la marca de los cuerpos en la tierra seca. El sol cubierto se escondió en el horizonte dejando ver a la luna, que anunciaba el comienzo de la noche...

miércoles, 25 de abril de 2012

Entierro prematuro

¡Oh! La lujuria, que es si no el mas antiguo y humano de los pecados, y el más cometido durante la historia del globo en el que habitamos.¡Oh! La avaricia, que vive dentro de cada ente habitante de esta planeta, rebozando en algunos, asomándose en otros.¡Oh! el orgullo, que crece con nuestros triunfos pero empequeñece el alma del orgulloso, devorándolo y tornándolo en un engendro que no debería ser llamado"Humano". Estos tres pecados son las características principales de los hermanos Le Fay, denominados por muchos como "Los tres de Satanás", o "El trío de Belcebub". Sus nombres, por seguridad de mi vida, no diré, ya que la misma mención de ellos es pecado mortal. Durante su vida de vicio asesinaron a miles de almas inocentes que quiera dios lleguen a su templo; pero un día se los encontro en una cantina, rodeados por un charco de sangre ajena, muertos.
No tuvieron funeral alguno, nadie derramo lágrimas, nadie lamentó su muerte, nadie rezó en ningún idioma conocido por el hombre. Pues ése era día de felicidad y regocijo, día que los trovadores cantaran por los siglos de los siglos.
Semanas despues, un grupo de bandidos violó la tumba de los Le Fay, buscando riquezas en las que los difuntos tengan poder alguno. Pero la escena que vieron luego horrorizó el alma de los horrores, destruyó el alma de los destructores y perturbó el alma de los perturbadores. Abrieron los tres ataúdes para encontrar cuerpos en posiciones de angustia con cara de pánico, que murieron intentando escapar. Ellos habían entrado en un coma alcoholico luego de una pelea, pero al despertar se encontraron con el hacho de que habían sido enterrados bajo toneladas de tierra enviada por el señor para devolver todos sus pecados. Intentaron escapar rasguñando la tapa del ataúd de madera, sin triunfar, sus uñas se separaron de sus dedos, dejando la carne de sus pecaminosas manos expuesta, cada uno levantaba un dedo distinto, el único que tenía uña aderida a la piel, intentando rasguñar la impenetrable tabla de madera. Murieron de asfixia al tercer minuto de su entierro.
¡Oh! La lujuria, ¡Oh! La Avaricia, ¡Oh! El Orgullo, pecados que definen a los hermanos Le Fay, disculpen, que definían a los hermanos Le Fay